"ESTOPA PASEARÁ SU GALOPANTE ÉXITO POR GIJÓN ACOMPAÑADO DE SU RUMBA"
POR MARINA

El dúo actuará en un palacio de deportes que ya ha colgado el "no hay entradas".

-La vida da muchas vueltas. En mayo de  1998,David y José Manuel Muñoz, de 23 y 20 años, respectivamente,se levantaban a las cinco de la mañana para ir a apretar tornillos y fabricar salpicaderos en una fábrica filial de la Seat. Dos años después, estos hermanos de cornellá de Llobregat se han convertido en una de las sorpresas musicales españolas de la última temporada: más de 450.000 ejemplares vendidos de su primer disco como Estopa les avalan. Hoy estarán en el Palacio de los Deportes de la Guía. La expectación no puede ser mayor: desde hace varios días no queda ni una entrada. 

Su suerte empezó a cambiar en diciembre de 1998, ganaron un concurso de cantautores en Barcelona y una importante discográfica les ofreció el contrato de su vida."Desde entonces vivimos en un sueño como el tío de La Bamba. Esperemos que acabe mejor", explica David entre risas. Un sueño del que dicen no querer despertar nunca:"Vivimos con el horario al revés. Ahora nos acostamos a las cinco de la mañana. Nos pasamos la noche jugando a la videoconsola y en Internet",añade su hermano José Manuel. Ambos son conscientes de que pronto se tendrán que poner la pilas para preparar su segundo LP.

Vuelta atrás. David recuerda que aprovechaban la rutina en la fábrica para componer esas melodías suburbanas tan personales. Relatos espontáneos sobre lo que conocen:"La gente de nuestro barrio, Sant Ildefons, en una ciudad periférica: sus problemas y su vida". Luego, ya en casa les ponían la música:"Rumbita para darle ritmo y alegría", explica José Manuel, que cita entre sus influencias a Joaquín Sabina, Albert Pla y Extremoduro, pero también a sus paisanos de La Banda Trapera del Río, pioneros del punk de extrarradio.

Estopa existe gracias a los Chichos y el Seat 131 Supermirafiori. Los dos hermanos comparten un primer y determinante recuerdo musical. Una cinta de los Chichos suena una y otra vez en el Seat 131 Supermirafiori de sus padres mientras la familia va desde Cornellá a Zarzacapilla,el pueblo de Badajoz del que emigraron sus progenitores. La evocación de esas travesías vacacionales todavía desencadena en José y David una "descarga de adrenalina".

Lo primero que hacía John Fogerty al acabar de mezclar una canción era ponerla en el casete de su coche. Si funcionaba allí, sería una bomba en los tocadiscos y en la radio, que se escucha mucho en el coche. David y Jose no sabían quién era John Fogerty cuando grabaron su primer disco (ni ellos ni yo ni naide :)). Pero siguieron el método del cabecilla de Creedence Clearwater Revival (ah?). El Renault Clio del mayor de los Muñoz fue el banco de pruebas del trabajo de debut de Estopa.

"El éxito es puro azar. No conocíamos a nadie del mundillo y partíamos de cero; el factor suerte ha sido el 90% de nuestro éxito", señala David.

Impulsado hacia una actividad galopante, Estopa amasa planes y proyectos. Ha incluido algunas de sus canciones en dos películas-Año Mariano, de Karra Elejalde y Fernando Guillén, y Báilame el agua de Josetxo San Mateo-,y ha sido invitado a un disco homenaje a Peret.

Por si eso fuera poco, Estopa acapara tres candidaturas de la cuarta edición de los Premios Amigo, que se entregarán el próximo día 13.