LOS NUEVOS AMOS DE LA BARRIADA

Periódico de Catalunya

 Sábado 18 de noviembre. Estopa actúa en el velódromo de Anoeta de San Sebastián. El pabellón está de bote en bote. Sin novedad en el frente. Los pabellones en los que actúa Estopa están siempre de bote en bote. El grupo puso ayer a reventar el polideportivo de Pamplona. Al que mañana regresa para otro concierto. Ya no hay entradas. Tampoco en Barcelona.

David, con el pitillo en la boca, y José, rasgando la guitarra, minutos antes de salir a escena en San Sebastián, el 18 de noviembre.

Al camerino de Estopa en Anoeta llega amenazador el runrún que emiten las 12.000 personas que aguardan su salida . "Parece ser que el público hoy impresiona bastante", dice David Muñoz. El zumbido de la audiencia se hace casi corpóreo a medida que Estopa avanza por el túnel que conduce a la superficie. Y estalla en una histérica mascletà cuando la formación asoma por una boca del recinto. Desde la tarima se distingue una pancarta alzada por una chica. "Sois los putos amos", pone en caligrafía de querido diario . Tan dulce y tan malhablada. José Muñoz aún tiene tiempo de comentar: "Debe de ser fan de Austin Powers". Perdón? "El protagonista se pasa la película diciendo: 'Soy el puto amo".

Rebobino. Sólo unas horas. Tarde perruna en la cafetería de un hotel donostiarra. Los hermanos David y José Muñoz son buena compañía para una tarde perruna. No en balde sus padres tienen un bar de barrechas y menús en Cornellà y ellos eran curriquis de los de madrugón y fiambrera hasta que hace un año comenzaron a convertirse en un fenómeno musical con pocos precedentes. Si una cosa se aprende en esos dos ambientes es a hablar para matar el rato.

Antonio conduce el microbús de Estopa y es de Cádiz. Conque se le llama el Antonio de Cádiz. Su llegada hace derivar la cháchara hacia derroteros futbolísticos. Porque sí. David: "El Cádiz molaba cuando tenía a Mágico González. Ahora no da pie con bola. Los jugadores canallas son los mejores. Como Romário". El Antonio de Cádiz replica que el Barça también molaba cuando tenía a Romário. Y que ahora tampoco da pie con bola. "El dream team empezó flojo y mira lo que hizo después. Creo en la resurrección", concluye David. 

Llega el momento de meterse con José. Hace unos días le llamó el inspector Alonso. El policía le comunicó que el DNI que daba por perdido había aparecido en una gasolinera de Madrid que acababa de ser atracada. Debía personarse al punto en una comisaría de la capital. "El tío tenía voz de madero ", recuerda José. "Y sólo se me ocurrió decirle: 'Oiga, que soy cantante y estoy de gira'. 'A mí como si eres veterinario', fue su respuesta". Hilaridad general. Qué primo eres, José. El inspector Alonso era Roberto Caballero, el stage manager de la banda. O de la panda.

Todos al autocar. Hala, que hay que ir a probar sonido. El caso de un promotor pirata que organizó un concierto fantasma del conjunto en Murcia ameniza el trayecto. El pollo publicitó a lo grande el recital, agotó las localidades y se dio el piro. "Un trabajo rápido y limpio", bromea David. "Es un honor ser una forma de ganar dinero para los buscavidas".

En el velódromo Anoeta hay un eco que ni en las producciones de Phil Spector. El técnico de sonido hace lo que puede y la formación se retira al camerino. De nuevo se crea una atmósfera de excursión gamberra. José interpreta versiones rumberas de It's not unusual , de Tom Jones, y Venus , de Shocking Blue. "Las canto en mi inglés". Que suena a cinglés .

David canta unos versos de Rafael Amador: "El vestido más bonito es el que no te tapa nada". "Rafael sí que es un monstruo, eh?", le suelta a José Maya. Quien le contesta: "No lo sabes tú bien". Maya es un fino estilista de la guitarra española que ha tocado con todos los que pintan algo en el ámbito del flamenco pop. La madrugada anterior trasnochó con el dúo. José: "Es un profesor de lujo. Anoche estuvimos hasta las tantas dale que te pego a las guitarras en mi habitación. Poder tocar canciones que no sean La raja de tu falda no tiene precio".

Caray. Ya es la hora de la verdad. Las niñas empiezan a caer como moscas a las primeras de cambio. Desmayadas. David pide "esas palmas macarras" y las obtiene. David grita " viva el Torete!" y la parroquia jalea al perro callejero . Los hermanos Muñoz son, en efecto, "los putos amos". De todas las barriadas.

El fenómeno Estopa se ha disparado con tanta celeridad que aún no les han salido imitadores. Aunque, no lo duden, llegarán. Y hasta podrían dar pie a un subgénero nuevo. Es cuando menos curioso que las dos mutaciones de la rumba más importantes de los últimos años recuperen, en parte, el sonido de los grupos gitanos de los años 70. "No sé si nosotros estamos cerca de Los Chichos --asegura David Muñoz, de Estopa-- pero no creo que Camela lo esté nada. Aunque yo no me compraré un disco suyo, su música me parece entrañable, me recuerda esos teclados que oía cuando era pequeño. Tiene su encanto".

UN AÑO EN UN TORBELLINO

El saldo de Estopa supera las 500.000 copias vendidas de su disco de debut y los 150 conciertos realizados. En un año. Los hermanos Muñoz son los primeros en reconocer que están "groguis". Por el tute. Pero no han perdido el norte. "Nosotros vivimos en un torbellino, así que nos fiamos de nuestros colegas del barrio. Si ellos se ríen, es que hemos hecho algo chungo", dice David. Por ejemplo salir en una revista para fans . José explica que cuando recalan en casa le piden a su madre que les prepare "cola cao con magdalenas del día". O sea, recién hechas, no del supermercado Dia. Y lo mejor que le ha reportado el éxito a David es un colgante con forma de bellota!: "Es de oro macizo. Nuestro padre nos regaló uno a cada uno. Como premio". Es que el señor Muñoz es extremeño.

 

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