ASÍ SE HIZO VINO TINTO

Un director de renombre, dos maquilladoras, un helicóptero, muchos cables, cerdos negros criados en la dehesa extremeña, sillas de tijera para sentarse a comer migas calentitas,  Coca-Cola, algún botellín de Mahou, tabaco,...
Y como fondo, un paisaje de esos que traen a la mente pensamientos de tipo filosófico-antropológico: «qué pequeño es el hombre», «qué grande la naturaleza»,...
Todo esto y bastante frío, y mucha niebla, y una enorme expectación, es lo que ha rodeado el trabajo de Jose y David Muñoz, los hermanos de Estopa, que han regresado a la tierra en la que nacieron sus padres y sus abuelos, y a la que ellos vuelven cada vez que la música les deja un par de días libres.
La Siberia extremeña es el escenario que ‘los Sardinas’ -mote con el que los vecinos del lugar conocen a los dos de Estopa- han elegido para rodar el videoclip de ‘Vino tinto’, el segundo sencillo de ‘Destrangis’, álbum del que ya han vendido más de 600.000 copias.
Jose y David aterrizaron en Zarza Capilla La Vieja el pasado domingo, y empezaron a grabar al día siguiente.
La primera tarea: llegar hasta el Castillo de Puebla de Alcocer, fortaleza del siglo XV situada a más de 600 metros de altitud. Desde allí, el paisaje es sobrecogedor: el agua del pantano de La Serena -el segundo más grande Europa, con 500.000 metros de costa- surge en medio de una alfombra verde adornada de montes alineados, marcando un horizonte en el que la mirada se pierde.

Un horizonte de película
En el Castillo de Puebla de Alcocer, centro de este inmenso paraíso, comenzó el rodaje. Primero subió hasta la cima el equipo de técnicos, y una vez que desapareció la niebla -compañera inseparable durante los dos días que duró el rodaje- el helicóptero alquilado para la ocasión pudo pasar por encima del Castillo para filmar algunas tomas aéreas.
Abajo, junto a la puerta de entrada a la fortaleza, una legión de admiradoras, que aprovechaba la hora de la comida -¡las seis de la tarde!- para llamar a gritos primero a Jose y luego a David, ahora a David y después a Jose.
En lo más alto de La Siberia estuvo el equipo de rodaje hasta que la luz del día se apagó. Los dos protagonistas se retiraron a Zarza Capilla La Vieja, mientras la treintena de personas que les acompaña se quedó en Puebla de Alcocer.

Otra vez la niebla
Con las tomas generales en la cámara y la preocupación por la densidad de la niebla en la mente de Joan, el director, Tito Heredia, el manager y el resto de miembros del equipo comenzó la segunda jornada de rodaje.
Antes de empezar, Jose y David pasaron por el Bar de El Chino, en la Plaza del Generalísimo de Zarza Capilla La Nueva, que es como un museo del dúo en miniatura. Allí hay recortes de entrevistas a Estopa en El País, en Internet, en la Pronto, ... Hasta mosaicos hechos con tijeras, cartulina y rotuladores de colores, testimonios del sentimiento de orgullo que Jose y David despiertan entre sus paisanos. 
Allí, en el bar de El Chino, saludaron a Elvira, la regente, y le echaron un vistazo al periódico antes de empezar a trabajar. Y allí también, entre mesas de madera y sillas de plástico apiladas, montaron el salón de maquillaje.
Antes de pasar por él, una visita con el director del videoclip por las Escuelas de Zarza Capilla La Nueva. Entre paredes desconchadas, puertas rotas y tableros de madera caídos, Joan Riedweg -que ha dirigido todos los videoclips del dúo y algunos de Manolo García, además de los anuncios navideños de Freixenet- ultimaba con Jose y David algunos detalles de la grabación.
«Juan, que es mejor que saquemos el cerdo en la ermita, que te va a gustar, seguro», le decía David. «Pero éste es un vídeo para la Mtv, David, y es mejor que pongamos a los cerdos debajo de las encinas, que es un imagen más típica de Extremadura».

¡A la primera!
Se impuso el criterio del director, y entre el frío intenso y la niebla que empezaba a desaparecer, comenzó la grabación de los planos cortos. Abrigos fuera, guitarra en la mano de Jose, cámara en el hombre de Joan, dentro la música... y a filmar.
David aprieta los puños, frunce el ceño, se acerca a la cámara, se aleja, toca las palmas, se pone al lado de David,...
Trabajo redondo. ¡A la primera! A recoger el equipo y viaje de apenas un kilómetro hasta el pueblo de arriba (Zarza Capilla La Vieja). Allí se grabaron las últimas tomas, cumpliendo el deseo de los hermanos Muñoz, que desde el principio pensaron que el mejor sitio para grabar el videoclip de ‘Vino tinto’ era el pueblo de sus padres, sus abuelos y también el suyo.
Como ellos mismos dicen, han elegido Zarza Capilla y Puebla de Alcocer «porque no se nos había ocurrido antes». Reconocen que «grabar aquí es una satisfacción para nosotros, también porque hemos hecho un vídeo donde hemos querido y como hemos querido».
Al final, el videoclip no es sino «un homenaje al campo extremeño, a la alberca, el viento,...», afirma Jose.
El resultado de  este trabajo se podrá ver a partir de finales de la próxima semana o principios de la siguiente, cuando todas las televisiones nacionales y más de una europea empiecen a emitir un videoclip en el que el protagonismo es compartido por Jose y David, ‘los Sardina’, y el paisaje privilegiado de La Siberia extremeña.

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